Carxofa Mutant

El blog d'Ivan (versión beta-cutre)

L'art està com el deixàrem.

Hace cuatro días que estuve en ARCO y me he llevado de allí, a partes iguales, decepción, ilusión y dolor de espalda.
Siempre que se visita ARCO uno debe armarse de cámara de fotos, para captar obras irrepetibles y famosillos, y también de paciencia, para recorrer interminables pasillos del mercadeo artístico.
Obras para todos los gustos, mucha fotografía, cada vez más, pero muy poca de esa que apela a algo más que una composición sugerente o un montaje artificial, con su sesión de maquillage y peluquería y focos.
Escultura había poca, en general decente... pero siempre ha habido poca. ARCO es el mercadeo más feroz y cuesta más colocar una escultura al coleccionista de turno. Instalaciones y de más, en consecuencia, pocas, tantas como puedan vender a colecciones públicas. Había más en el rincón de los contemporáneos y el piso de arriba.
La más menguada, perjudicada y dolorida fue la pintura. No había pintura fresca, "sense por", esa pintura figurativa con pinceladas sueltas y manchas y magia, esa pintura que a mi me gusta tanto no estaba. Se ve que no esta de moda. Porque pintores de ese corte los hay, me consta que a patadas.
Había, en cambio, casi lo único en lo que respecta a la pintura, mucho hiper-realismo, y eso si que creía yo que había pasado de moda.
Decía, que había un rincón de los contemporáneos, a los que llamare modernos, en oposición al rincón de los modernos que pasan a ser el rincón naftalina porque las primeras vanguardias cansan mucho. A no ser, claro está, que lleves monóculo y bombín.
Para el público de zapatillas lo mejor estaba al otro lado del mercado, en las paradas orientadas a la venta de cosas modernas de ahora. La valenciana Luis Adelantado y la madrileña Max Estrella las españolas con más calidad/atrevimiento. Aunque lo bueno de verdad estaba arriba. Y es que a los más despistados nos costó descubrir que había un piso arriba donde se ocultaba Brasil, el país invitado, y también lo mejor de ARCO.
Curiosamente fueron los premiados en VIDA 10.0, un concurso de la fundación telefónica que premia obras hechas con nuevas tecnologías (más info en el link) lo mejor de todo ARCO. Cito la obra de Leandro Núñez: Propagaciones (Tercer Premio VIDA 10.0) y la excepcional (flipante, inesperada, increible...) Delicate Boundaries de Christine Sugrue. (Mención Honorífica VIDA 10.0) El primer premio, el etoy, es la fantasmada más estúpida que he visto en tiempo.
También me gustó mucho la instalación de los cubos blancos donde se proyectaba una imagen en movimiento jugando con la tridimensionalidad de los cubos y la bidimensionalidad del video del proyector. (Ni idea del título de la obra, ni idea del autor... pero enhorabuena a su madre, puede sentirse orgullosa.)
Básicamente que la cosa está como siempre. Mucho galerista, mucho coleccionista, mucho estudiante de bellas artes y poco arte de ese de quitarse el sombrero. Pero la cosa no es tampoco para llorar, yo mismo me he llevado mis buenas ideas, que es en definitiva para lo que sirve ir a ARCO.

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