Carxofa Mutant

El blog d'Ivan (versión beta-cutre)

Los movimientos juveniles no son (solo) de cadera

Bueno, parece ser que un tiempo después de la última entrada voy a retomar el blog, una de las razones por las que empecé esta bitácora hace un tiempo era porque escribir lo que a uno le ronda la cabeza sirve mucho para organizarse las ideas, pera reflexionar en voz alta, la manera más fácil de ordenar pensamientos para algunos de nosotros, los bocachancla.

El caso es que en su momento dediqué unos pensamientos a los adolescentes etilizados de Pozuelo de Alarcón, en principio la noticia, en mi opinión, no merecía ser portada de tantos noticiarios, no es ni mucho menos desdeñable la cantidad de sucesos similares que ocurren cada fin de semana en nuestro país en el que la calle es bulliciosa y el alcohol barato y abundante. No merecía por tanto tanta repercusión, si hasta la fecha no la había tenido ningún suceso similar. Quizá la magnitud del acontecimiento y la variedad de material documental recogido por las cámaras de teléfonos móviles, lo podían convertir en noticia, quizá fuera la ausencia de otras noticias o el nivel socioeconómico de los involucrados, no sé, desconozco en profundidad las teorías referentes a factores noticiosos, eso se lo dejo a los señores Galtung y Ruge y por tanto no seré yo el que de clases magistrales de periodismo.

La ‘cosa’ saltó, en definitiva, a los medios y los magazines matinales dedicaban sus horas a repetir de uno u otro modo esa frase tan vieja como los que la pronuncian que es que la juventud está perdida. Sociólogos, psicólogos y de más estudiosos, o no, se sacaban un sobresueldo explicando que si el fin del mundo iba a llegar de manos de estos degenerados mancebos, que si sus hígados enfermos de alcohol iban a salir de sus cuerpos para lanzar piedras a los policías mientras lo graban con el teléfono móvil, que si uy, uy, uy, que si madre del amor hermoso, que si los profesores, padres y la responsabilidad, bla, bla, bla... Llenaban como sus nóminas requieren minutos de televisión y yo como espectador activo (aunque solo sea un poco) no podía evitar sentirme cada vez más alejado de estos vetustos planteamientos. Quizá por un Síndrome de Peter Pan cada vez se iba cultivando en mí un mayor acercamiento hacia esos chavales que con dudosos valores, o valores de vuelta de todo, hacían su particular mayo del 68.

Del mismo modo que desconozco las teorías de la comunicación, desconozco la filosofía del derecho, pero digo yo que si las leyes prohíben algo que es una práctica habitual de los ciudadanos es del todo probable que o bien estos ciudadanos desoigan lo que la ley proponga o se revelen contra la misma, y hablo aquí del botellón como podría hablar de la piratería contra el copyright.

Pues andaba yo idealizando a estos jovenzuelos intrépidos cuando llega a mis manos un artículo que habla de ‘4chan.com’, para los que no lo conozcan y no quieran leer el artículo que recomiendo, os explicaré rapidamente que es una web en la que entre otras muchas cosas millones de adolescentes vierten sus chistes, inquietudes y tonterias, y donde algunos de sus miembros han coordinado acciones como el ‘youtube porn day’ inundando esta web con pornografía, boicotearon unas votaciones de la revista TIME o asaltaron el correo electrónico de la entonces candidata a vicepresidenta de EE.UU Sarah Palin. Entiendo que estas acciones no son gamberradas de unos chiquillos y que son verdaderos actos políticos. Ahora siento admiración por esa masa adolescente que no esta tan perdida como algunos quieren creer, igual porque sienten la amenaza de alguien más listo que tú te pueda quitar el trabajo, la novia o la dignidad.

Leo en el Levante del 3 de Octubre, la noticia de que unos vándalos se ensañan contra unas esculturas de Ripollés que hay situadas en el paseo del Puerto de la ciudad de Alicante, llegando incluso a arrojar una al mar, y no puedo evitar pensar que han sido unos jóvenes gamberrillos muy fuertes, ya que algunas de las esculturas pesaban la friolera de 800kg, o quizá un montón de jóvenes gamberrillos menos fuertes, pero jóvenes seguro.
Y me asalta el pensamiento de que no solo esta juventud perdida y encontrada tiene ideas políticas y que son capaces de ponerlas en práctica, sino que además tienen gusto y criterio estético.

Tiemblen señores, porque no están tan perdidos, intenten a toda costa que no accedan a una educación digna, boicoteen su entrada en universidades y métanles un buen montón de leyes HADOPI para que no accedan a la cultura, cubranse las espaldas con leyes Alfano y jamás les miren a los ojos con compasión, a lo mejor se convierten en piedra. Porque quizá ellos algún día ganen premios Nobel, o quizá los concedan y ellos jamás darán un premio Nobel de la Paz a la cabeza del estado con mayor fuerza militar de todo este planeta azul.
Si ya lo decía Rubén Darío:

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
y a veces lloro sin querer...

Hasta la próxima.